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Uno de los motivos por el cual el terciopelo gustaba tanto a la nobleza y todavía hoy en día se aprecia tanto, es por los colores exuberantes que se puede tener. Las cortinas de terciopelo, con el acolchado mirando hacia arriba, dan una sensación de brillo y de belleza a todo el interior.
El tejido puede elaborarse en ese caso como una cortina, de la forma clásica, con doble o triple pliegue, hasta llegar a una decoración moderna con anillas de metal y tiradores. Incluso se pueden fabricar persianas enrollables. El mejor resultado y el más duradero se logra con cortinas de terciopelo en rayas. |